La vida secreta de los gimnasios (y cómo saben que este año tampoco irás)

Los gimnasios se llenan en esta época.\r\n\r\nEs época de quemar lo que hemos ganado en Navidades y de buenos propósitos de Año Nuevo, lo cual significa que es época de promociones en los gimnasios para aprovechar esta gran ola. No es casualidad que veas tu ciudad llena de carteles con ofertas de abono del gimnasio para todo el año. Está todo calculado, empezando por la gente que se abona en enero: un 40% de los socios de gimnasios españoles se inscribieron en el primer mes del año.\r\n\r\nSin embargo, está igualmente probado que tras dos o tres semanas cumpliendo los buenos propósitos, la enorme mayoría de los inscritos dejan de ir al gimnasio. ¿Por qué?\r\n\r\n\r\n\r\nPrincipalmente, porque a la gente no le apetece ir. Es así de sencillo. Da pereza ir hasta allí, por cerca que esté, o aburre, o no da ningún tipo de resultados. Los gimnasios viven de la enorme cantidad de socios que pagan abonos anuales o semestrales en enero, aprovechando las promociones brutales de las cadenas, y luego no van. En muchos casos, especialmente entre los low cost, la apuesta es tan arriesgada que aceptan muchísimos más clientes de los que pueden llegar a caber físicamente en los centros, precisamente porque saben que no van a ir. Eso lleva a salas y clases dirigidas llenas en los momentos más calientes (post Navidades, Operación Bikini y septiembre) y una estabilización en los demás periodos.\r\n\r\nQuienes llevan las cuentas de las cadenas de gimnasios asumen esos pequeños momentos cercanos al colapso porque saben que luego la gente deja de ir e incluso de desapunta. Ojo: de año en año hay una media de abandonos y bajas del 60% de socios, y ¡no importa! porque saben que captan nuevos clientes… que a su vez dejarán de ir y luego se darán de baja en un ciclo sin fin. ¿cómo puede suceder? Porque se han hecho una pregunta crucial antes que tú.\r\n\r\n¿Por qué vas al gimnasio?\r\n\r\nPara estar en forma, dicen muchos abonados.\r\n\r\nMentira. Piensa bien por qué te decidiste: la sauna y el jacuzzi; o tal vez la sensación de libertad y exceso que te dio el saber que puedes ir a todas horas y hacer todas las clases que quieras, la conversación con tu compañero de pádel, o con tu pareja, en la que pactasteis ir dos veces por semana para ayudaros mutuamente, o para hacer algo juntos; o quizá fueron las fotos de tíos y tías buenos en los carteles.\r\n\r\nAdemás, ¿qué es estar en forma? Desde luego, pedalear en la elíptica media hora, hacer el circuito de máquinas y darte un baño en el jacuzzi no va a hacer que estés más en forma. Y evidentemente podrías hacer mucho más que eso y con muchos mejores resultados en el parque o incluso en tu casa. No, no te has apuntado para estar en forma, porque para estarlo harías otra cosa.\r\n\r\nSi la respuesta es algo así como “para tener más buena figura”, el comportamiento predecible será parecido: abandonarás. Y al final terminan llenando las salas perfiles muy concretos: personas mayores con mucha más fuerza de voluntad (y tiempo libre) que tú, body builders, deportistas de otras disciplinas que hacen trabajo de fuerza específico que les ayude a ser mejores en su disciplina y super fans de determinadas clases dirigidas, tipo zumba o spinning. Bueno, y quienes van a charlar. Los van sin un objetivo claro, amigo, naufragan.\r\n\r\n \r\n\r\nSi no quieres gastarte dinero en un gimnasio y quieres un plan de un mes (o más) con sesiones variadas para cada día, podemos ayudarte, porque nos dedicamos a eso. Escríbenos a fitnesslibre@gmail.com, cuéntanos tus objetivos y los días que quieres entrenar y podemos trabajar juntos. El precio lo pones tú: podemos hacer un plan para hacer en casa o en un parque por la mitad de la cuota que pagarías en un gimnasio.

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